Capitalizar las oportunidades y mitigar los riesgos de tercerizar

Dar a terceros ciertas actividades del negocio es una forma de enfocarse en aquello que más valor agrega, y dejar a otros especializarse en los suyo. ¿Qué hace falta evaluar para una buena decisión de “outsourcing”?     La tercerización implica la contratación de un proveedor externo para realizar actividades que se realizaban o podrían […]

20 Jul 2018

Dar a terceros ciertas actividades del negocio es una forma de enfocarse en aquello que más valor agrega, y dejar a otros especializarse en los suyo. ¿Qué hace falta evaluar para una buena decisión de “outsourcing”?

 

 

La tercerización implica la contratación de un proveedor externo para realizar actividades que se realizaban o podrían realizarse dentro de la empresa.

Esta práctica creció en las últimas décadas favorecida por comunicaciones más fluidas a través de diferentes canales y la necesidad/oportunidad de ajustar los costos. Las empresas han dejado de operar en forma directa ciertas áreas de su negocio, para enfocarse en sus “actividades centrales”, generando muchas oportunidades de desarrollo para pymes especializadas. Inicialmente se tercerizaron actividades de apoyo (comedor, limpieza, telecomunicaciones, etc.), pero la tendencia incluye actualmente funciones más calificadas como relaciones públicas, sistemas, marketing o cobranzas.

Por otra parte, también las pymes y nuevos emprendimientos evalúan cada vez más desde sus comienzos, el trabajo en red, subcontratando todas aquellas tareas que no forman parte de su núcleo diferencial.¿Cuáles son las oportunidades y los riesgos del “outsourcing” o tercerización?

 

Oportunidades

 

•    Permite a las empresas enfocarse en las actividades vitales para agregar valor al negocio.
•    Permite encontrar ayuda experta en diferentes modalidades de servicio. Contratos temporarios para resolver coyunturas y sin compromisos a largo plazo; o alianzas estratégicas que perduren en el tiempo.
•    Para las empresas contratantes, contar con diferentes proveedores especializados aporta flexibilidad e innovación en procesos que no forman parte de su core.
•    El proceso de tercerizar genera oportunidades de lanzamiento para nuevas empresas, esto potencia la madurez del mercado generando competencia y mejora continua en los servicios a contratar.
•    Permite potenciar actividades que no forman parte del core de la organización, apoyándose en quienes son especialistas.
•    Permite ocupar menos espacio de trabajo y herramientas en actividades secundarias.
•    En muchos casos, permite convertir costos fijos en costos variables.

 

Mitigar Riesgos

 

•    Para lograr un funcionamiento sin fricciones y de largo plazo, es imprescindible generar entornos cooperativos que potencien la típica relación proveedor-cliente y la conviertan en una alianza estratégica.
•    Si no se toman las precauciones contractuales e implementan los controles pertinentes, se puede afectar la confidencialidad, perder el control sobre el producto final e impactar de manera negativa la calidad.
•    Hay que dedicar tiempo y esfuerzo a la etapa de planificación conjunta de la actividad a tercerizar; caso contrario puede llevar tiempo llegar a acuerdos claros sobre obligaciones y responsabilidades de cada parte una vez iniciado el servicio.
•    Es sumamente importante realizar capacitaciones y actividades de integración para mantener el trabajo en equipo.
•    Es imprescindible realizar un análisis costo-beneficio minucioso para evitar costos ocultos.

 

Entonces la pregunta es ¿tercerizar o no tercerizar una determinada actividad/proceso?

 

A continuación se detallan algunos pasos simples para definir qué y cómo conviene tercerizar:

  1. Definir cuáles son las actividades claves o centrales de la empresa. Son aquellas que generan más valor y distinguen a la empresa de la competencia,por lo tanto no se deberían delegar o tercerizar.
  2. Evaluar todas las actividades relevantes de la cadena de valor. Analizar los costos de cada actividad o proceso en la empresa
  3. Comparar los costos de hacer y comprar hecho. Determinar el costo de la “compra” de un producto o servicio no sólo incluye el precio, sino todos los gastos involucrados en el proceso de adquisición y gestión de la relación comercial. Esto es, desde la búsqueda de proveedores hasta la gestión cotidiana de la relación mediante sistemas de información y logística, controles, costos de garantías y contratos. También se deben tener en cuenta los costos asociados a la cooperación con el proveedor para mejorar la calidad del producto o servicio.
  4. Análisis de la relación con el proveedor. En muchos casos, la tercerización de actividades puede requerir la conformación de verdaderas alianzas o asociaciones con los proveedores con contratos más o menos estrictos. Conviene asesorarse legalmente para no incurrir en costos adicionales.

 

 

Como conclusión hay que destacar que en un mundo globalizado e hipercompetitivo, siempre es saludable tercerizar las actividades que  desvían a la organización de su foco de negocio, pero para que esta oportunidad no se convierta en un problema es necesario analizar todas y cada una de las variables que pueden impactar de manera positiva o negativa esta actividad.